Es hora de cambiar, juntos

 

Queridas compañeras y compañeros, queridos hermanos, y colegas:

Ha llegado el momento de reunirnos en Copenhague en el Congreso de la CSI.

En muy pocos meses, después del anuncio de mi candidatura a la Secretaría General de la CSI, hemos logrado crear, entre todos y todas, una gran coalición de sindicatos de todos los rincones del mundo.

Una coalición que exige un papel eficaz en la toma de decisiones, en primer lugar de las mujeres, por la transparencia y la democracia, y para lograr la inclusión real de las diferencias que constituyen el corazón y el activo de la CSI.

Tenemos la ambición de realizar un cambio profundo en la CSI. En las reuniones y contactos que hemos tenido en los últimos meses, la mayoría de ustedes ha reiterado esta necesidad y me han dado más razones para promover un cambio en el papel, el liderazgo, la administración y el perfil de la CSI.

Actuaremos colectivamente, a nivel global y nacional, contra los ataques de las políticas neoliberales a los derechos de loas y los trabajadores. Promoveremos y defenderemos los principios y derechos fundamentales de la OIT en el trabajo, comenzando con el derecho a la libertad sindical y a la negociación colectiva.

Necesitamos un movimiento sindical internacional fuerte, coordinado con los Sindicatos Mundiales, para detener sin dudar la codicia de las transnacionales, exigiendo el respeto incondicional al valor de las personas y a su dignidad.

Al aceptar vuestra propuesta de ser candidata ser candidata y presentar mi programa, firmo un compromiso con todas y todos ustedes, con todos vosotros. Mantendré mi palabra y participaré plenamente en la búsqueda de la unidad de la CSI.

¡Basta ya de acuerdos basados en enmiendas de última hora a los estatutos que no pueden ser discutidos con propiedad ni presentados en nuestros respectivos órganos de toma de decisiones!

Estos acuerdos en el último minuto no son aceptables según los principios básicos de cualquier democracia: no es posible cambiar las reglas del juego a mitad del partido y sin que se haya dado ningún mandato para ello. Esta forma de proceder es una señal devastadora, por lo que tenemos que asegurar que la votación se realiza de acuerdo con un procedimiento transparente y democrático.

Dicen algunos que votar podría dividir y quebrar a la CSI. Muy al contrario, lo que hará será fortalecer nuestra unidad gracias al respeto mutuo y la vigilancia de reglas democráticas.

No habrá perdedores ni ganadores, sino una organización más fuerte y madura, unida y comprometida a apoyar al nuevo grupo de personas que hayan sido elegidas para liderar. Debemos llegar al Congreso con la seguridad de que hemos actuado por el bien de la organización y por su fortalecimiento.

Entre todas y todos acordaremos cómo componer el Consejo General de manera que sea plural y verdaderamente representativo. Estamos también trabajando para formar un equipo sólido, cohesionado y unido, con Secretarías Generales Adjuntas (dos o tres, según los acuerdos finales) que garanticen la representatividad, y que tengan en cuenta los criterios regionales y de género.

Las propuestas se anunciarán justo antes de la apertura del Congreso, después de haber consultado con las afiliadas nacionales y las organizaciones regionales. Respecto al nuevo Presidente, respaldaré la candidatura propuesta por África de acuerdo con los criterios de rotación.

Confío en que representará a toda la CSI y orientará a sus afiliados. Por lo que respecta a las vicepresidencias, no deben tomar partido por ningún cargo electo, sino que deben representar y orientar a toda la CSI y a todas sus afiliadas.

Me gustaría agradecerles a todos y a todas por sus consejos, por su gran apoyo y por la confianza que me han dado en estos meses de campaña.

Nos reuniremos y continuaremos trabajando en conjunto a partir de Copenhague.

Todas y todos, trabajando a uno, podemos cambiar el rumbo del movimiento sindical internacional, dando voz, defendiendo la libertad y protegiendo los derechos de las y los trabajadores, empezando por la de las personas más vulnerables.

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